Luego de una gran desilusión y
la pena más grande de mi vida. El corazón roto y el alma muerta. Así me sentía,
caminando, moviéndome, respirando pero sin vivir…
Luego de eso decidí que era
demasiado, que tenía que volver a ser yo, lo que era difícil porque de mí no
quedaba nada, pero bueh… Tenía que hacerlo, tenía que dejar de caminar como
zombi por la vida. Decidí ser una mujer moderna.
Sí, pasarlo bien (portándome
bien, dejémoslo claro), salir, juntarme con gente, trabajar tranquila y en
cuanto respecta a los hombres, y ahí viene lo de mujer moderna, tener
“citas”, (vuelvo a repetir) pasarlo bien (portándome bien), tranquila,
relajada, hacerme respetar y al que le guste bien y si no “te puedes ir por donde viniste,
que así no me sirves”…
Me leí el libro “Por
qué los hombres aman a las cabronas?” le encontré sentido a cada regla.
Noté como las había violado todas al darle más importancia al innombrable que a mí misma, como me
había faltado el respeto a mí, como había dejado que él lo hiciera… como, por
protegerlo, decidí que yo podía cargar con todo el dolor, la responsabilidad y
la culpa (que a veces ni siquiera era compartida, si no que completamente suya)
y todo para que el innombrable no
sufriera, para que él estuviera bien y fuera feliz, no importando que por
dentro me destrozaba.
Luego de todo eso quise ser una mujer
moderna… más bien…
Me las quise dar de mujer
moderna…
No puedo. No me resulta. No sé
hacerlo, y ahora estoy metida en un proyecto
de relación en el que estoy completamente incómoda.
SOY NIÑA BUENA, OK?! NO SOY UNA CABRONA! NO PUEDO SERLO! A cada paso que doy noto que no
puedo, no soy yo, así no soy yo!
He intentado mantenerme relajada,
ir paso a paso y me mata! Me mata no poder preguntarle…
-“qué (mierda) te pasa conmigo? Qué quieres? Me preguntas si estamos en
una relación, quieres qué conozca a tus hermanas pero aun así me dices que no
me vas a pedir pololeo porque para ti sólo es un nombre para mantener tranquilo
al resto del mundo?”
Intenté mostrarme segura…
-“me importa un comino si no llamas cuando dices que lo harás, yo sigo
con mi vida y feliz, todo bien”
Pero no, no me resbala, no es
algo sin importancia para mí… ME MOLESTA! ME MOLESTA DE CUALQUIER PERSONA,
DESDE MI MAMÁ HASTA EL GALLO DE LA
ESTUFA, ME MOLESTA QUE DIGAN “TE LLAMO… LO LLAMAREMOS LUEGO” Y NO LO HAGAN!
No me gusta sentir que estamos
en algo y no estamos en nada, no entiendo que tu mamá me mande saludos, que
quieras que nos vayamos juntos un fin de semana (ok, eso SÍ lo entiendo y entiendo el
PORQUE, tampoco tan tonta), no entiendo que me hagas hablar con tu primo
por celular y que por otro lado no te vea ni la nariz durante una semana entera.
Me siento fuera de lugar, incómoda,
como que este proyecto de relación y
este afán por ser mujer moderna es igual a “mear fuera del tiesto”… (Dios, que
señorita, que lady)…